Llega un verano climáticamente incierto: ¡Cuídate!

Dr. José Luis Palma verano

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Dr. José Luis Palma. Cardiólogo de Blue Healthcare

 

Estamos viviendo estos días un clima de confusión en lo que se refiere a las previsiones meteorológicas para este verano. Para algunos meteorólogos será un verano muy cálido y seco. Otros hablan de fuertes lluvias en el seno de temperaturas húmedas y extremas y otros opinan que este verano se parecerá a los que venimos viviendo en las últimas décadas. Como decía el famoso Gila dando su parte meteorológico: “Puede que llueva o puede que no, eso yo no se lo puedo asegurar porque depende del tiempo”.

Sea como fuere, de lo que sí estamos seguros es que vivimos en un planeta Tierra “muy vivo y cambiante” y por si esto no es suficiente, estamos inmersos en un Cosmos cuyas radiaciones y tormentas astrales influyen poderosamente sobre nosotros.

Está claro que en nuestro país con el verano llegan las altas temperaturas. Desde Blue Healthcare, aparte de deseárselo muy sano y feliz, les queremos ofrecer algunos consejos básicos para cuidar la salud y disfrutar de un estío libre de enfermedades en el que no descuidemos el buen estilo de vida que habitualmente seguimos en otras épocas del año, desde la hidratación a la práctica deportiva.

Consejos:

La importancia de una buena hidratación en verano

Con el calor sudamos más lo que hace que perdamos más agua. Por eso hay que reponer líquidos con más frecuencia y cantidad que el que gasta nuestro cuerpo teniendo en cuenta, además, que debemos empezar a beber antes de que aparezca la sed. Como norma general se recomienda que los niños de entre 9 y 14 años consuman unos 1,8 litros diarios de agua y los adultos, sean hombres o mujeres, deberían consumir al menos 2,5 litros diarios o algo más para las embarazadas o las que están en periodo de lactancia. Si bebemos menos agua de la que nuestro organismo necesita pueden comenzar a fallar algunas funciones fisiológicas básicas. La deshidratación puede llevar a una mala función de diversos órganos y sistemas entre otros el riñón, cerebro y corazón y alterar seriamente el metabolismo.

Seleccione la hora para hacer deporte

El ejercicio físico es uno de los mejores aliados de la salud, no en vano la Medicina de Estilo de Vida hace de la actividad física uno de sus ocho pilares fundamentales. Pero en verano, más que en ninguna otra época del año, es fundamental escoger bien la hora para practicar ejercicio físico en el exterior, ya que las altas temperaturas pueden afectarnos muy negativamente provocando desde un golpe de calor a un estado de shock hipovolémico. Lo ideal es evitar las horas centrales del día, cuando se dan las temperaturas más altas. Por eso se aconseja practicar deporte al amanecer o a una última hora de la tarde cuando el sol comienza a sumergirse en su ocaso. En cualquier caso, se recomienda evitar la franja horaria que va de las 11.00 a las 19.00 horas. Se aconseja, además, llevar la ropa adecuada y aumentar la hidratación para compensar el agua que se pierde por el sudor.

Trate de llevar una vida de ocio y descanso saludable

Aunque durante las vacaciones cambiemos nuestros horarios habituales, conviene mantener las rutinas de sueño durmiendo no menos de 7 horas y no más de 9. Se sabe que los ritmos y tiempos del sueño son básicos para mantener un buen estado de salud y evitar enfermedades.  Según un estudio publicado en European Journal of Preventive Cardiology, quienes, además de llevar unos hábitos de vida saludables como realizar actividad física de forma regular, mantener una alimentación equilibrada, moderar el consumo de alcohol y no fumar, dormir un mínimo de siete horas al día, reduce hasta en un 65% el riesgo de sufrir enfermedades sistémicas, en especial las cardiovasculares.

Aunque pase el verano en el Cantábrico o en El Caribe siga una dieta mediterránea

Cuando se está de viaje se suele comer más fuera de casa y, con frecuencia, al alterando nuestras rutinas culinarias. Si nos decantamos por pescados y verduras, y no nos olvidamos de las legumbres, que ahora podemos tomar en ensalada, y de las frutas, estaremos haciendo una buena elección. Tampoco hay que pasarse con las cantidades ingeridas. Comer por comer, a destiempo y en cantidades excesivas sólo sirve para ganar peso y con ello abrirle la puerta a las enfermedades cardiometabólicas, sobrepeso, obesidad, hipertensión, prediabetes o diabetes inicial y con ello sentar las bases para futuras patologías cardiovasculares. Cuando volvamos a la rutina, recuperar el normopeso que se perdió en verano es un esfuerzo post-vacacional que cuesta lo suyo.

En verano no tiene por qué consumir más alcohol de la cuenta.

Es frecuente que, en verano, con la excusa del aperitivo en el chiringuito playero o con las fiestas de amigos hasta altas horas de la noche, tomemos más alcohol del que recomienda la prudencia. Un proceso conocido como “holiday heart”, es decir “el corazón de las vacaciones” fue descrito para alertar sobre determinados trastornos del corazón por un exceso en el consumo de alcohol durante las vacaciones. El etanol, que es el alcohol que contiene el vino, la cerveza y otras bebidas más fuertes, es un reconocido tóxico para el miocardio que empobrece su función contráctil e induce arritmias severas. Muchos sujetos que han cometido estas transgresiones alcohólicas durante las vacaciones, al final de ellas, con la vuelta a la rutina, se sienten cansados, con menos tolerancia al esfuerzo cotidiano, sienten palpitaciones, trastornos del sueño y opresiones no bien definidas en el tórax, es decir, manifiestan síntomas de una insuficiencia cardiaca ligera o moderada. Suele ser un proceso transitorio y que cede sin dejar secuelas, pero al corazón es siempre mejor cuidarlo y no ponerlo nunca a prueba. Tampoco hay que olvidar que la toxicidad del alcohol afecta a otros órganos vitales como el hígado, el estómago y el cerebro además de inducir disbiosis intestinal.

Sol sí, pero no en las horas centrales del día.

Evite exponerse demasiado al sol en las horas centrales del día, cuando se acentúa el riesgo de quienes son propensos a los problemas circulatorios o arteriales. Es bueno tomar el sol, con ello sintetizamos una vitamina tan saludable como la D, pero eso se consigue exponiéndose al sol (sin protector solar) unos 20 minutos al día, fuera de las horas más calurosas. Por otro lado, no olvide que las radiaciones UVA del sol están fuertemente vinculadas a los tumores de piel, desde los menos agresivos como los carcinomas basocelulares o espinocelulares al terrible melanoma, sin olvidar, por otro lado, las poco estéticas manchas solares que una vez instaladas son difíciles de eliminar. No olvide que la piel tiene una memoria de elefante. Las radiaciones que ha recibido a lo largo de su existencia quedan grabadas en ella almacenándola en sus melanocitos para que en el momento más insospechado puedan provocar cambios en su ADN, alterando el sistema inmunológico y modificando el genoma para producir un tumor.

 

 

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