Artrosis de rodilla: síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento especializado

Artrosis de rodilla

Comparte esta noticia!

La artrosis de rodilla es una de las causas más frecuentes de dolor y limitación funcional en personas adultas. No se trata solo de “desgaste por la edad”: es una enfermedad articular progresiva que puede afectar significativamente la calidad de vida si no se diagnostica y trata adecuadamente.

En este artículo abordaremos de forma clara y completa qué es la artrosis de rodilla, cuáles son sus síntomas más comunes, qué la causa, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento existen hoy en día. Además, te contaremos cómo se aborda esta patología desde una perspectiva especializada y multidisciplinar en Blue Healthcare.

Como explica el Dr. Félix López, traumatólogo de Blue Healthcare: «Detectar la artrosis de forma precoz y personalizar el tratamiento es clave para evitar que el dolor condicione la vida del paciente. Hoy tenemos más opciones que nunca para aliviar, preservar e incluso recuperar la función de la rodilla.«

Dr. Félix López

¿Qué es la artrosis de rodilla?

La artrosis de rodilla es una enfermedad crónica que afecta al cartílago que recubre los huesos dentro de la articulación. Este cartílago actúa como una superficie lisa que amortigua y permite que la rodilla se mueva sin fricción. Cuando se desgasta, los huesos rozan entre sí, provocando dolor, rigidez y pérdida progresiva de movimiento.

Aunque muchas personas creen que se trata de un proceso “normal” del envejecimiento, lo cierto es que es una enfermedad con causas identificables y, en muchos casos, prevenibles. La artrosis de rodilla es una de las formas más comunes de osteoartritis, y representa una de las principales causas de discapacidad entre adultos mayores.

Según el estudio EPISER 2016, elaborado por la Sociedad Española de Reumatología, afecta aproximadamente al 13,9 % de la población española mayor de 40 años. Y su impacto va en aumento debido al envejecimiento de la población y al incremento del sobrepeso y la inactividad.

El Dr. Félix López, traumatólogo en Blue Healthcare, explica que muchas veces los pacientes llegan a consulta “cuando el dolor ya limita claramente su día a día”. Pero la artrosis no aparece de un día para otro. Empieza de forma sutil y progresiva, por eso es tan importante prestarle atención desde el principio, señala.

Además, conviene diferenciar la artrosis de otras patologías articulares como la artritis reumatoide. Mientras que la artrosis se debe al desgaste mecánico de la articulación, la artritis es una enfermedad autoinmune con un componente inflamatorio más acusado.

Síntomas más frecuentes de la artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla suele avanzar poco a poco. Sus síntomas pueden confundirse con el simple “cansancio” o el desgaste natural, lo que lleva a muchas personas a normalizar el dolor durante meses o incluso años antes de consultar.

El Dr. Félix López explica que “la mayoría de los pacientes nos dicen que empezaron notando molestias leves, sobre todo al levantarse o después de caminar mucho. Pero con el tiempo, esos síntomas se vuelven parte del día a día, y se resignan a convivir con el dolor”.

Estos son los signos más habituales:

Dolor al mover la rodilla

Es el síntoma más frecuente. Aparece al caminar, agacharse, subir escaleras o tras estar de pie mucho rato. Al principio mejora con reposo, pero con el tiempo puede volverse constante, incluso en reposo o por la noche.

 Rigidez de rodilla

La articulación puede sentirse rígida, especialmente al levantarse por la mañana o después de estar sentado mucho tiempo. Suele durar menos de 30 minutos, pero afecta a la fluidez del movimiento.

Crujidos o roce al mover la rodilla

Muchas personas describen un chasquido o “crujido” al flexionar o extender la pierna. Esto se debe al contacto entre superficies articulares desgastadas.

Hinchazón o inflamación

La rodilla puede parecer más grande de lo habitual, con sensación de tensión o inflamación leve, especialmente después de usarla.

Pérdida de movilidad de la rodilla

A medida que progresa la artrosis, se hace más difícil doblar o estirar la pierna completamente. Esto puede afectar tareas cotidianas como conducir, agacharse o simplemente caminar.

Según datos del estudio Osteoarthritis Initiativeun gran proyecto de investigación en Estados Unidos que ha seguido durante años a miles de personas con riesgo o diagnóstico de artrosis—, más del 60 % de quienes padecen artrosis de rodilla presentan dolor diario que afecta a su funcionamiento habitual, y casi un tercio reduce o abandona actividades de su vida cotidiana por culpa de ese dolor. 

Causas y factores de riesgo de la artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla no tiene una única causa. En la mayoría de los casos, se desarrolla como resultado de un desgaste progresivo de la articulación, combinado con ciertos factores que aumentan ese deterioro.

Como explica el Dr. Félix López, la artrosis es como una suma de pequeñas agresiones que la rodilla ha ido acumulando con los años. Algunas son inevitables, como el paso del tiempo, pero otras sí podemos modificarlas, como el sobrepeso o ciertos tipos de esfuerzo físico repetitivo.

Edad y artrosis

El envejecimiento es uno de los principales factores de riesgo. A medida que pasan los años, el cartílago pierde elasticidad y capacidad de regeneración, lo que lo hace más vulnerable al desgaste.

Sobrecarga o sobrepeso

La rodilla soporta gran parte del peso corporal. Por cada kilo de más, la carga sobre la articulación se multiplica hasta por cuatro durante actividades como caminar o subir escaleras. El exceso de peso es uno de los factores más claramente relacionados con la progresión de la artrosis.

Lesiones previas en la rodilla

Haber sufrido una fractura, un esguince grave o una rotura de ligamentos o menisco puede alterar la mecánica de la articulación, lo que acelera su desgaste con el tiempo.

Actividad física intensa o de impacto

Deportes como el fútbol, el running o trabajos que implican arrodillarse o cargar peso de forma repetida pueden favorecer la aparición de artrosis, sobre todo si no hay un buen acondicionamiento muscular.

Factores genéticos y hormonales

Algunas personas tienen una predisposición hereditaria a desarrollar artrosis. También se ha observado una mayor incidencia en mujeres posmenopáusicas, lo que sugiere un posible papel hormonal en el proceso degenerativo.

“Cuando explicamos estas causas, no buscamos culpables, sino oportunidades de intervención”, aclara el Dr. López. Reducir el peso corporal, adaptar la actividad física y consultar ante los primeros síntomas puede marcar la diferencia a largo plazo.”

¿Cómo se diagnostica la artrosis de rodilla?

El diagnóstico de la artrosis de rodilla comienza con una buena historia clínica. Como explica el especialista de Blue Healthcare, la conversación con el paciente y la exploración física siguen siendo fundamentales. No todo dolor de rodilla es artrosis, y tampoco toda artrosis produce síntomas graves”.

El médico evaluará aspectos como el tipo de dolor, en qué momentos aparece, si hay rigidez al levantarse o limitación al caminar, así como antecedentes de lesiones previas o sobrepeso.

Uno de los signos más comunes que se busca durante la exploración es la reducción del rango de movimiento, el dolor al palpar ciertas zonas específicas, o la presencia de crujidos al mover la articulación. También se evalúa si existe hinchazón o deformidad visible.

Radiografía: la herramienta básica

La prueba más utilizada para confirmar el diagnóstico es la radiografía simple, que permite observar:

  • La reducción del espacio articular, que indica pérdida de cartílago
  • La aparición de osteofitos (pequeñas formaciones óseas)
  • Cambios en el hueso subyacente

Según las guías del American College of Rheumatology (ACR) y la European Society for Clinical and Economic Aspects of Osteoporosis and Osteoarthritis (ESCEO), la radiografía sigue siendo la prueba de referencia para clasificar el grado de artrosis de rodilla, mediante el conocido sistema de Kellgren-Lawrence, que evalúa el estrechamiento del espacio articular, la presencia de osteofitos y otras alteraciones visibles.

En palabras del Dr. Félix López: “Una radiografía bien tomada, junto con lo que el paciente nos cuenta, suele ser suficiente para saber si hay artrosis, en qué grado está, y cómo afecta a su calidad de vida”.

Además, la inteligencia artificial comienza a incorporarse en el análisis de imágenes radiológicas aportando precisión en la detección temprana de cambios estructurales. Algunas herramientas ya son capaces de identificar signos sutiles de artrosis que pueden pasar desapercibidos en la lectura humana tradicional, y ayudan a estandarizar el diagnóstico entre distintos profesionales Pruebas adicionales (solo si hacen falta)

  • La resonancia magnética se utiliza si se sospechan daños en los meniscos o ligamentos, o si el dolor no se corresponde con lo que muestra la radiografía.
  • En casos muy concretos, se puede realizar una ecografía articular o analizar el líquido sinovial, por ejemplo, si se sospecha una artritis inflamatoria.

Tratamientos para la artrosis de rodilla

No existe una “cura” definitiva para la artrosis, pero sí múltiples tratamientos que pueden aliviar los síntomas, mejorar la movilidad y frenar su progresión. La elección depende del grado de afectación, los síntomas y las necesidades de cada persona.

Como indica el Dr. López: Lo más importante es adaptar el tratamiento a la situación de cada paciente. Hay personas que mejoran solo con fisioterapia y cambios de hábitos, y otras que necesitan opciones más avanzadas. La clave está en valorar bien cada caso.”

1. Tratamiento conservador: el primer paso

Para muchos pacientes, el abordaje inicial incluye una combinación de:

  • Ejercicio físico adaptado y fisioterapia: Mejora la fuerza muscular, la movilidad y la estabilidad. Evita el reposo excesivo.
  • Pérdida de peso: En personas con sobrepeso, incluso una reducción del 5–10 % del peso corporal puede disminuir significativamente el dolor articular.
  • Analgésicos y antiinflamatorios: Como el paracetamol o los AINEs, para controlar el dolor en momentos puntuales. Siempre bajo supervisión médica.

Las guías de tratamiento, como las de la Osteoarthritis Research Society International (OARSI) y la ESCEO, recomiendan estos enfoques como primera línea terapéutica.

 2. Infiltraciones y terapias intraarticulares

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, pueden considerarse:

  • Infiltraciones de corticoides: Reducen la inflamación y alivian el dolor temporalmente.
  • Ácido hialurónico: Mejora la lubricación de la articulación y puede retrasar la progresión en fases leves o moderadas.
  • Terapias biológicas (en centros especializados como Blue Helatcare): incluyen infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP), que pueden administrarse de forma intraarticular, intrameniscal, intraligamentosa o incluso intraósea. También se aplican infiltraciones con concentrado de células mesenquimales (células madre), diseñadas para estimular la regeneración del tejido dañado.

“Estas técnicas no son mágicas, pero bien indicadas, pueden ofrecer un respiro clínico importante”, explica el Dr. López. Lo fundamental es no retrasar su uso hasta que la artrosis esté demasiado avanzada.

3. Cirugía y prótesis de rodilla

En fases avanzadas, cuando el dolor es continuo y limita gravemente la vida diaria, la opción más eficaz es la colocación de una prótesis de rodilla.

Este procedimiento sustituye las superficies articulares dañadas por componentes artificiales que devuelven al paciente funcionalidad y alivio del dolor.

La prótesis de rodilla es una intervención común en España, realizada en numerosos hospitales para tratar casos avanzados de artrosis. Este procedimiento ha demostrado ser eficaz para aliviar el dolor y mejorar la movilidad en pacientes cuya calidad de vida se ve significativamente afectada.

¿Cuándo consultar a un especialista?

Muchos pacientes esperan a que el dolor sea constante o que la movilidad esté muy limitada antes de acudir a consulta. Sin embargo, cuanto antes se evalúe la situación, más opciones hay de evitar que la artrosis avance o llegue a requerir una prótesis.


Hay pacientes que llegan cuando ya no pueden caminar más de 10 minutos seguidos. A veces podrían haber evitado ese deterioro si hubieran consultado antes. La rodilla avisa, y no debemos ignorar esas señales”, explica el especialista.

Motivos para consultar

  • Dolor frecuente al caminar, subir escaleras o levantarse
  • Rigidez o sensación de bloqueo matinal
  • Hinchazón persistente o crujidos dolorosos
  • Sensación de inestabilidad o pérdida de fuerza
  • Limitación para realizar actividades cotidianas

En Blue Healthcare te ayudamos a recuperar tu movilidad

En Blue Healthcare abordamos la artrosis de rodilla desde un enfoque integral, en el que se combinan:

  • Valoración especializada por traumatólogos expertos, como el Dr. Félix López
  • Diagnóstico para determinar el grado de afectación
  • Planes de tratamiento personalizados, desde la fisioterapia e infiltraciones, al tratamiento quirúrgico si es necesario
  • Atención coordinada con nutricionistas y rehabilitadores, en los casos en que se requiera

El objetivo es claro: mejorar la calidad de vida, aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad de la rodilla con la mínima intervención necesaria.

No todas las artrosis se tratan igual. Cada paciente necesita una estrategia adaptada a su caso, a su estilo de vida y a sus expectativas. Esa es la base del tratamiento personalizado que ofrecemos en Blue Healthcare, afirma el Dr. López.

Vivir con artrosis de rodilla no significa resignarse

La artrosis de rodilla es una enfermedad frecuente, pero no por ello debemos considerarla “normal” o inevitable. Existen tratamientos eficaces, tanto conservadores como quirúrgicos, que pueden aliviar el dolor, mejorar la movilidad y ayudarte a retomar tu actividad diaria con seguridad.

Cuanto antes se detecte, mayores son las opciones de actuar a tiempo. Por eso es tan importante prestar atención a los síntomas, consultar ante las primeras molestias y seguir un plan de tratamiento adaptado a cada persona.

En Blue Healthcare te ofrecemos una atención especializada, cercana y basada en la evidencia. Contamos con profesionales expertos como el Dr. Félix López, que trabajan para diseñar la mejor estrategia para ti, desde el primer paso hasta tu recuperación completa.

Más para explorar en Blue Noticias

Cuéntanos en que podemos ayudarte

Los mejores profesionales del sector a tu servicio

Blue Healthcare ahora es