El reflujo gastroesofágico ocurre cuando el contenido del estómago asciende al esófago, provocando ardor, regurgitación u otros síntomas. Esto sucede porque la barrera natural entre el estómago y el esófago —principalmente el esfínter esofágico inferior (EEI)— pierde eficacia. Entender las causas del reflujo gastroesofágico es esencial para prevenirlo y tratarlo adecuadamente.
Según la Dra. Malena García Arredondo, especialista en aparato digestivo en Blue Healthcare, “no todas las personas con reflujo tienen los mismos desencadenantes. Las causas pueden ser múltiples y combinadas,por eso es tan importante un enfoque individualizado”, comenta la doctora.
Con su ayuda, repasamos a continuación los mecanismos más frecuentes implicados en el desarrollo del reflujo.
Disfunción del esfínter esofágico inferior (EEI)
Tabla de contenidos
ToggleLa disfunción del EEI es una de las causas principales del reflujo gastroesofágico. Este anillo muscular conecta el esófago con el estómago y actúa como válvula. En condiciones normales, se relaja brevemente para permitir el paso de los alimentos y luego se cierra para evitar el retorno del contenido gástrico. Si se debilita o se relaja de forma inapropiada, el ácido puede ascender al esófago, generando los síntomas del reflujo.
Hernia de hiato como causa del reflujo gastroesofágico
La hernia de hiato de gran tamaño es una causa de reflujo gastroesofágico. Se produce cuando parte del estómago se desplaza hacia el tórax a través del diafragma, alterando la posición y función del EEI. Pequeñas hernias de hiato a veces no es causa suficiente para reflujo gastroesofágico. En estos casos lo mejor es acudir a especialista y realizar una valoración individualizada.

Aumento de la presión intraabdominal como causa del reflujo gastroesofágico
El aumento de la presión intraabdominal —como ocurre con el sobrepeso, la obesidad, el embarazo o el estreñimiento crónico— puede favorecer el reflujo gastroesofágico. Esta presión empuja el estómago hacia arriba, facilitando que su contenido ascienda al esófago.
“La obesidad no solo incrementa el riesgo de reflujo, también puede dificultar su control si no se actúa sobre la causa”, advierte la Dra. García Arredondo.
Dieta y estilo de vida como causa del reflujo gastroesofágico
La forma en que comemos —y lo que comemos— influye directamente en la aparición del reflujo. Un estudio transversal en una población del sudeste de Europa observó que una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asociaba con una menor prevalencia de síntomas.
Entre los principales factores que aumentan el riesgo de reflujo están:
- Alimentos grasos, fritos, chocolate o menta.
- Bebidas con cafeína, alcohol o gas.
- Tabaco.
- Acostarse justo después de comer.
- Cenas copiosas o muy tardías.
“Cambiar estos hábitos no es solo prevención, también es parte activa del tratamiento”,apuntala especialista.
Trastornos de la motilidad esofágica como causa del reflujo gastroesofágico
Algunas personas presentan trastornos en la motilidad esofágica que dificultan el vaciado del esófago tras un episodio de reflujo. Si esta limpieza natural se altera —como ocurre en enfermedades como la esclerodermia o en ciertos trastornos neurológicos— el ácido permanece más tiempo en contacto con la mucosa esofágica.

Microbiota intestinal y reflujo gastroesofágico
La microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan nuestro intestino, también podría tener un papel en la aparición del reflujo gastroesofágico.
Un estudio reciente realizado en niños con reflujo gastroesofágico empleó técnicas de metagenómica y metabolómica para analizar su microbiota intestinal, encontrando alteraciones específicas que podrían estar relacionadas con la aparición y persistencia de los síntomas.
“Cada vez comprendemos mejor que el equilibrio de la microbiota puede condicionar desde la digestión hasta los mecanismos de defensa frente al ácido gástrico” ,señala la Dra. García Arredondo.
Aunque se trata de un campo en desarrollo, estos hallazgos refuerzan la idea de que la microbiota influye tanto en la digestión como en los mecanismos de defensa frente al ácido gástrico. Poco a poco, estas nuevas herramientas están arrojando luz sobre un posible vínculo que hasta hace poco era difícil de imaginar.
Otros factores implicados en el reflujo gastroesofágico
Estrés y postura corporal
El estrés crónico puede alterar la motilidad gastrointestinal y aumentar la percepción del dolor. Dormir del lado derecho o en posición supina favorece el reflujo, mientras que hacerlo del lado izquierdo parece proteger.
Cambios durante el embarazo
Durante el embarazo, la hormona progesterona relaja la musculatura lisa, incluido el EEI. Además, el
crecimiento del útero incrementa la presión intraabdominal.
En un estudio realizado en Alemania con 510 mujeres embarazadas, la prevalencia de síntomas de reflujo aumentó progresivamente:
Primer trimestre: 26.1%
- Segundo trimestre: 36.1%
- Tercer trimestre: 51.2%
“En mujeres embarazadas con reflujo, medidas higiénico-dietéticas y alterativas naturales con evidencia científica son esenciales en el tratamiento “comenta la Dra. García Arredondo.
Fármacos que favorecen el reflujo gastroesofágico
Algunos medicamentos pueden reducir la presión del EEI o alterar el vaciamiento gástrico, facilitando así el reflujo. Entre ellos se encuentran:
- Antagonistas del calcio
- Benzodiacepinas
- Nitratos
“Hay fármacos que, aunque necesarios para otras patologías, pueden empeorar los síntomas de reflujo. Identificarlos es clave para ajustar el tratamiento”, advierte la especialista.
Descubrir la causa de tu reflujo, nuestra prioridad en Blue
El reflujo gastroesofágico puede tener múltiples causas, a menudo combinadas. Comprender estos mecanismos es el primer paso para un tratamiento eficaz.
Desde Blue Healthcare apostamos por un enfoque integrativo, riguroso y humano. Si convives con síntomas digestivos frecuentes, te animamos a evaluarlo con nuestros especialistas. Estamos aquí para ayudarte a recuperar tu bienestar digestivo.

