Ejercicios para la artrosis de rodilla: guía práctica con recomendaciones seguras

Texto alternativo (ALT): Persona realizando ejercicio para artrosis de rodilla adaptado en colchoneta para mejorar la movilidad y el dolor

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¿Puedo hacer ejercicio si tengo artrosis de rodilla?

Sí, y no solo puedes: deberías. El ejercicio físico adaptado es uno de los tratamientos más eficaces y seguros para la artrosis de rodilla. Lejos de empeorar la situación, la actividad física adecuada ayuda a reducir el dolor, mejorar la movilidad y fortalecer los músculos que protegen la articulación.

“En consulta vemos con frecuencia que los pacientes con artrosis de rodilla tienen miedo de moverse por si empeoran. Pero el reposo prolongado es justo lo que más les perjudica. El ejercicio adaptado no solo es seguro, sino que es parte central del tratamiento,” explica el Dr. Félix López, jefe de la Unidad de Traumatología y Terapia Regenerativa Tisular de Blue Healthcare.

De hecho, una revisión Cochrane reciente confirma que el ejercicio terapéutico reduce el dolor y mejora la función física en pacientes con artrosis de rodilla, en comparación con la atención habitual o la inactividad

Beneficios del ejercicio adaptado

El ejercicio no solo es posible en personas con artrosis de rodilla, sino que es una de las herramientas más efectivas para mejorar su calidad de vida. Adaptado a cada caso y bien supervisado, el movimiento controlado actúa directamente sobre los mecanismos que causan dolor, rigidez e inestabilidad. Estos son algunos de sus efectos positivos más destacados:

  • Reducción del dolor: fortalecer los músculos del muslo y la cadera disminuye la carga que soporta la rodilla.
  • Mejora de la movilidad: los ejercicios de estiramiento ayudan a mantener el rango de movimiento de la articulación.
  • Prevención de la progresión: mantenerse activo puede retrasar el avance del desgaste articular.
  • Bienestar general: el ejercicio mejora el estado de ánimo y la calidad de vida.

“Nuestra experiencia clínica lo confirma: los pacientes que incorporan ejercicio de forma regular controlan mucho mejor el dolor, y sobre todo recuperan autonomía. No se trata de entrenar como un atleta, sino de moverse con sentido y constancia,” señala el Dr. López.

Ejercicios recomendados para personas con artrosis de rodilla

No existe un único tipo de ejercicio adecuado para todas las personas con artrosis, pero sí sabemos que ciertas actividades bien escogidas pueden mejorar mucho el estado de la rodilla y reducir el dolor. Lo importante es elegir aquellas que fortalezcan, movilicen y no sobrecarguen la articulación.

A continuación, te explicamos los tipos de ejercicio más recomendados y por qué funcionan.

Ejercicios de bajo impacto

Son actividades que no sobrecargan la articulación. Incluyen:

  • Caminar a ritmo moderado
  • Nadar o hacer aquagym
  • Bicicleta estática sin resistencia intensa

Estos ejercicios mejoran la movilidad sin causar daño.

“Los ejercicios de bajo impacto son seguros para la mayoría de personas con artrosis de rodilla. Recomendamos empezar con sesiones cortas y progresivas, siempre observando la respuesta de la articulación,” aconseja el Dr. López.

Fortalecimiento muscular

Trabajar los cuádriceps (muslo anterior), glúteos e isquiotibiales (muslo posterior) ayuda a estabilizar la rodilla y repartir mejor la carga. Ejercicios útiles:

  • Elevación de pierna recta
  • Sentadillas asistidas
  • Extensión de rodilla con bandas elásticas

“Uno de los errores más frecuentes es centrarse solo en la articulación y olvidar la musculatura. Pero sin cuádriceps, no hay rodilla que aguante. El fortalecimiento muscular es lo que marca la diferencia a largo plazo,” afirma el Dr. Félix López.

Un estudio publicado en Reumatología Clínica comparó ejercicios isocinéticos (movimientos con resistencia controlada) con ejercicios isométricos (sin movimiento) y concluyó que los isocinéticos fueron más efectivos para mejorar el dolor y la fuerza muscular en pacientes con artrosis de rodilla.

“Aunque no todos los pacientes tienen acceso a tecnología para hacer ejercicios isocinéticos, lo importante es adaptar el refuerzo muscular de forma progresiva y segura. Nosotros usamos muchas veces bandas elásticas o peso corporal como alternativa eficaz,” añade el Dr. López.

Estiramientos y movilidad articular

Estirar suavemente cuádriceps, isquiotibiales y gemelos mantiene la flexibilidad y evita rigideces.

“Muchos pacientes nos cuentan que sienten la rodilla  como ‘rigida’. Un buen plan de estiramientos ayuda a liberar la articulación y a preparar el cuerpo antes del ejercicio de fuerza,” comenta el Dr. López.

Ejercicio en el agua

La hidroterapia permite mover la rodilla sin soportar el peso corporal. Es especialmente útil en casos con dolor o sobrepeso.

“Tenemos pacientes con artrosis avanzada que han conseguido mantenerse activos gracias al trabajo en piscina. El agua alivia la carga y facilita movimientos que en tierra firme serían imposibles al inicio,” destaca el especialista.

¿Cuándo consultar de nuevo?

Aunque el ejercicio adaptado es una herramienta muy valiosa, no estás solo en este proceso. Mantener una comunicación regular con tu especialista es clave para avanzar con seguridad, resolver dudas y ajustar el tratamiento cuando sea necesario. Escuchar tu cuerpo y consultar a tiempo evita complicaciones y favorece una recuperación más estable.

Debes volver al especialista si notas:

  • Dolor persistente
  • Inflamación
  • Inestabilidad
  • Pérdida de movilidad

“El cuerpo avisa. Si un ejercicio te duele más de lo que te ayuda, hay que revisar el plan. Mejor ajustar a tiempo que tener que parar por lesión,” concluye el Dr. Félix López.

Conclusión: moverse sí, pero con conciencia y acompañamiento profesional

La artrosis de rodilla no significa resignarse al dolor ni al sedentarismo. Todo lo contrario: el movimiento, bien indicado, es una parte esencial del tratamiento. Pero no se trata de hacerlo solo ni a ciegas. Con el apoyo de un equipo especializado, como el que encontrarás en Blue Healthcare, puedes recuperar calidad de vida, reducir molestias y volver a sentirte dueño de tu cuerpo.

“El ejercicio no es solo una herramienta física, también es un estímulo emocional. Cuando un paciente con artrosis recupera la confianza para moverse, empieza a cambiar toda su relación con la enfermedad,” señala el Dr. Félix López.En Blue Healthcare te ayudamos a encontrar el tipo de ejercicio más adecuado para ti, desde la evaluación clínica hasta el diseño personalizado de un plan.

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